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11/6/14

11 ideas clave. Cómo aprender y enseñar competencias.




Uno de los muchos materiales que debería revisar un docente, es el libro 11 ideas clave. Cómo aprender y enseñar competencias de Antoni Zabala y Laia Arnau, en éste se presenta la complejidad de la enseñanza y el aprendizaje a través de 11 ideas principales, en donde se abordan distintos aspectos de la educación, que son resumidos, a manera de ejemplo, en lo práctico.


Antoni Zabala y Laia Arnau. 11 ideas clave. Cómo aprender y enseñar competencias. Barcelona: Editorial GRAÓ/Colofón, 2013. Quinta reimpresión (Colección Ideas Clave, 3). 226 págs.




Las once ideas que Zabala y Arnau contemplan son las siguientes:

Idea clave 1. El término “competencia” nace como respuesta a las limitaciones de la enseñanza tradicional.
En este apartado, se reflexiona en torno a lo que ha sido la escuela tradicional concebida como la transmisora de conocimientos, los cuales, pueden haber sido absorbidos por los alumnos pero queda la duda si el saber es suficiente para saber hacer y saber ser.
La práctica: Un buen conocimiento de morfosintaxis ¿garantiza la competencia lingüística?

Idea clave 2. Las competencias son la actuación eficiente en un contexto determinado
Por supuesto, uno de los motores de la pedagogía es mejorar la educación y los procesos de enseñanza; por ello, más que definir el término competencia, habrá que identificarla como un proceso flexible que identifica problemas, obtiene información, selecciona esquemas de actuación, se adecua y moviliza conocimientos y actuaciones
La práctica: El conocimiento de los 4 puntos cardinales no significa que esa sea nuestra brújula para orientarnos, hay otros elementos que nos ayudan a hacerlos; sin embargo, esto no supone abandonar ese conocimiento sino modificar sus alcances.

Idea clave 3. La competencia siempre implica conocimientos interrelacionados con habilidades y actitudes.
El hecho de que la llamada escuela tradicional haya enfatizado en la memorización y la adquisición de conocimientos, no significa que la enseñanza por competencias corte de tajo con ello sino que se enfoca en que éstos sean aplicados.
La práctica: ser competente para aprender a aprender nunca conlleva el abandono de la memoria, de la fuerza de voluntad o de la educación de carácter.

Idea clave 4. Los fines de la educación en competencias son el pleno desarrollo de la persona.
Indudablemente uno de los fines de la educación es el desarrollo integral de la persona pero ¿cómo se plantea ese desarrollo en los diferentes currículos? Las autoridades educativas tienen la gran responsabilidad de formar a los individuos que, a su vez, tengan la oportunidad de realizar su propio proyecto personal.
La práctica: Las evaluaciones que realiza cada institución arrojan cifras pero además, una postura ideológica ya que en algunas se toman en cuenta no sólo los conocimientos y actividades sino la adaptación y la actitud hacia las persona.

Idea clave 5. Las competencias escolares deben abarcar el ámbito social, interpersonal, personal y profesional.
Como se ha dicho, educar en competencias es educar para la vida (presente y futura), de manera que el individuo no se concibe como un ser aislado sino que se encuentra inserto en la sociedad y en la naturaleza, por ello, se deben de tomar en cuenta 4 ámbitos en los que actúa: 1. Social, 2. Interpersonal, 3. Personal y 4. Profesional. A estas competencias se anexan las competencias específicas como se resume en el siguiente cuadro:




La práctica: El hecho literario implica no sólo la lectura y la incursión en otros campos artísticos sino el dar sentido a la propia experiencia y comprender la condición humana así como desarrollar la sensibilidad.

Idea clave 6. El aprendizaje de las competencias es siempre funcional.
Como se ha dicho, las competencia son en sí, un proceso, por ello no hay receta que nos diga cómo logramos ser competentes. La competencia implica acción y trabajo en donde un ingrediente primordial es la significatividad, es decir que el conocimiento adquiera sentido, sólo así el conocimiento se integrará a los saberes para la vida.
La práctica: en cada problema será necesario recurrir al conocimiento, a los esquemas de actuación y comprobar su idoneidad así como la flexibilidad de estos elementos que puedan adaptarse a posibles variaciones.

Idea clave 7. Enseñar competencias comporta partir de situaciones y problemas reales.
La educación en competencias  representa una búsqueda de estrategias de enseñanza que sitúen su objeto de estudio en la forma de dar respuesta satisfactoria  a situaciones reales y por lo tanto complejas; lo anterior supone criterios relacionados con la significatividad (conocimientos previos, nivel de desarrollo, desarrollo próximo, conflicto cognitivo, actividad mental, actitud favorable, autoestima y aprender a aprender) con la complejidad (situaciones complejas de acuerdo con su realidad)  y procedimental (modelos, proceso gradual, progreso y realizaciones).
La práctica: Como en el fútbol las jugadas ensayadas son un esquema de actuación, para dominar éste, es necesario establecer estrategias de enseñanza específica y la competencia sería poder aplicarlo en función de nuevas variables.

Idea clave 8. Las disciplinas no son suficientes para aprender competencias.
Debido a que los componentes de las disciplinas pueden ser interdisciplinares o metadisciplinares, sus contenidos no pueden estudiarse en contextos aislados, debido a esto, la educación por competencias propone involucrar los saberes de la materias tradicionales corrigiendo los puntos débiles y construir áreas que recojan todos los componentes de la competencias.
La práctica: como se representa en el siguiente cuadro, competencia y conocimientos son indivisibles.



Idea clave 9. El área común: respuesta a la enseñanza de competencias.
Uno de los principales retos de las competencias, es incidir en aquellas áreas que no tiene un sustento científico, a saber, lo actitudinal y lo procedimental; sin embargo, una forma de enseñar es que la metodología sea coherente con los contenidos y que el alumno deba superar los conflictos personales y grupales; es decir, que no tiene que añadir nuevos contenidos sino aplicar formas que respondan a la reflexión, la sistematización, la evaluación y la coordinación.
La práctica: Las áreas de tutoría y orientación.

Idea clave 10. Los métodos para la enseñanza de las competencias deben tener un enfoque globalizador.
A diferencia de la enseñanza tradicional (exposición- estudio-examen) las competencias contravienen esa metodología y proponen prácticas, actividades y secuencias que contemplan: 1. Objetivos de la unidad, 2. Identificación de problemas, 3. Construcción de esquemas de actuación, 4. Expresión exacta de esquema de actuación, 5. Revisión del conocimiento y, finalmente, 6. Su aplicación en situaciones reales y distintas.
Un ejemplo es el que se ofrece en el siguiente cuadro:



La práctica: Tanto la secuencia didáctica en lengua como de ciencias naturales supone situaciones, problemas, esquemas de actuación para llegar a la aplicación a situaciones diversas.

Idea clave 11. Evaluar competencias es evaluar procesos en la resolución de situaciones-problema.
Debe de reconocerse que la evaluación supone una gran complejidad sobre todo si se parte de las situaciones problema; así, no son solo los indicadores de logro o la observación sistemática sino que una clave es la participación, la evaluación de las actitudes, las actuaciones y opiniones así como en las actividades grupales.
La práctica: La opinión personal supone un posicionamiento, ésta se puede retomar como elemento de evaluación además de abrir el camino para la argumentación y la recapitulación de la situación problema.

Como se menciona en el epílogo, la enseñanza basada en competencias, es siempre nueva oportunidad que mueve tanto al profesorado como la estructura y organización de todos los agentes educativos involucrados, entre ellos, la corresponsabilidad de la familia y la sociedad.



Concepción Mejía R.
Junio 2014

22/7/13

Un legado de Heriberto Frías y José Guadalupe Posada: La Biblioteca del Niño Mexicano

Uno de los recursos con relatos sobre México, que incluye mitos, leyendas y otras narraciones tradicionales, se encuentran resguardados en la Biblioteca del Niño Mexicano.

Los relatos abarcan temas como la justicia, el honor y otros valores; así como la Conquista o creencias populares. La redacción de los relatos quedó a cargo de Heriberto Frías, quien se encargó de recuperar algunas de las narraciones orales para dar forma a la biblioteca. 

El valor agregado de esta valiosa colección, se lo otorga nada menos que el artista visual José Guadalupe Posada. Sobre todo, se encargó de realizar una serie de grabados para adornar las portadas de la Biblioteca del Niño Mexicano. 

El principal objetivo de los textos era instruir a la niñez y juventud de principios del siglo XX. Sobre todo, porque que rescataban pasajes de la historia y las leyendas de tradición popular de México. Actualmente, se pueden apreciar los grabados de la colección en la red, así como algunos de los textos completos.

Aquí se ofrecen alguna ligas para recuperar este material que puede resultar interesante y valioso para los docentes. 

24/5/13

Retos para el desarrollo de la competencia lectora


Adriana de Teresa Ochoa[1] moderó el pasado mes de noviembre “la competencia lectora desde PISA”, mesa en que se presentaron tres cuadernos con sugerencias didácticas útiles para trabajar los formatos, los procesos y las situaciones de lectura dentro de las aulas del bachillerato. A partir de la participación mencionada, Adriana de Teresa Ochoa amplió a un artículo los aspectos que se presentan a continuación.

Las actividades que promueven la lectura en México han crecido mucho desde hace años atrás, sin embargo, han tenido poca fortuna en la formación de lectores competentes. Adriana de Teresa Ochoa parte del cuestionamiento acerca de las circunstancias por las cuales sucede lo anterior. Son dos las situaciones que le sirven como trampolín para analizar el panorama: primero, el contexto en el que la invitación a la lectura, de ciertos programas de promoción, se comercializa como cualquier tipo de producto de uso cotidiano y con ello no se advierten los propósitos comunicativos, ni la experiencia misma de leer. Segundo: la necesidad de entender la lectura y la escritura como actividades culturales que han estado sujetas a cambios continuos desde su aparición histórica.

En cuanto a esto último, es claro que todos los días vemos cómo la relación del sujeto con la lectura se transforma cada vez más debido a las posibilidades que el soporte virtual da al lector para interactuar, aunque los usos que los hablantes le dan a la lengua no sean los suscritos en el currículo, se reconoce que los jóvenes leen y escriben mucho más que en otras épocas. Así, el sentido de ser hoy ciudadano de la cultura escrita está fuertemente marcado por nuevas exigencias de comunicación. 

De esta manera, el mayor reto es renovar el discurso en torno a la lectura y la escritura para que, tanto el aula, como los espacios dedicados a las actividades de promoción, se vinculen más con las recientes condiciones de comunicación, el segundo reto es fomentar un acercamiento libre a la literatura por parte de aquellos jóvenes que no pueden acceder a un libro por sus condiciones económicas y por parte de quienes rechazan la lectura por falta de motivación y por la carencia de estrategias. 

¿Ustedes agregarían o expondrían otra problemática para el desarrollo de la competencia lectora?, los invitamos a compartir sus experiencias y comentarios.

El artículo de la autora se encuentra disponible en el siguiente vínculo: http://www.inee.edu.mx/images/stories/2013/bannerpisa/INFOPISA3.pdf

Otro artículo de la misma autora lo encuentran en: http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/biblioteca/articulos/pdf/libromedio_comunica.pdf


[1] Adriana de Teresa Ochoa es profesora del área de teoría literaria del Colegio de Letras Hispánicas y Letras Modernas de la FFyL de la UNAM. Fue coordinadora del volumen de literatura de la Enciclopedia de Conocimientos fundamentales de la UNAM (2010). En su quehacer profesional ha publicado 14 artículos en libros colectivos, entre ellos algunos de literatura universal para el bachillerato.

15/5/13

Biblioteca Digital de la UNESCO

La Biblioteca Digital Mundial (BDM) es un esfuerzo de la UNESCO y 32 instituciones del mundo para ofrecer documentos con valor de patrimonio mundial. Entre los textos que se encuentran en la página de la BDM (http://www.wdl.org/es/), se encuentran mapas, fotografías, manuscritos, grabados e ilustraciones de diversas temáticas. 

En la página inicial, aparece un mapamundi con ocho categorías, que permite elegir diferentes regiones para visualizar los textos. Sin embargo, se puede optar por navegar en la página de acuerdo con el período histórico, el tema, el tipo de artículo o la institución que participó en el proyecto.


La búsqueda relacionada con el tema de Literatura o Lenguas se puede perfeccionar para observar manuscritos o correspondencia de diversos autores. También existen códices, diccionarios, manuales, entre otros textos curiosos en diversas lenguas. Actualmente, el proyecto cuenta con 1, 200 documentos digitalizados. Sin embargo, su modelo a seguir es la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos de Norteamérica que inició en 1991 y, actualmente cuenta con millones de documentos en línea.



Sin duda, este recurso digital que pone la UNESCO a la disposición de todos, es una herramienta valiosa para quienes nos dedicamos a la docencia. Por tanto, sabiendo aprovechar este material, las clases de Español se pueden enriquecer con el valor agregado que proporciona ver un texto original de hace siglos.

8/4/13

Segunda edición de las plumas de Filoberto

MADEMS ESPAÑOL CU: Hoy educación; hoy UNAM: Hoy educación; hoy UNAM es una sección que te permite mantenerte actualizado como profesional de la educación ya que te mantiene informado ...

Pueden invitar a los alumnos a participar:

5/10/12

Del microtexto al yo por Gabriel Zaid

Los primeros textos fueron breves, orales, anónimos. Estas características tuvieron evoluciones separadas, en un largo proceso que va de la creación anónima al protagonismo del autor, de la oralidad a la escritura, del microtexto a las obras completas.
 
Hace cuatro o cinco mil años, en Mesopotamia y en Egipto, aparecieron los primeros escritos que no eran mensajes o documentos: conjuros, cantos rituales, invocaciones para conservarse en las tumbas y acompañar a los muertos. Fueron anónimos y breves, aunque hay tabletas sumerias firmadas por el escriba, sin que esto implique necesariamente que se trata del autor (el copista de un escrito medieval, la taquígrafa de un discurso parlamentario, también pueden firmar). Hace tres o cuatro milenios, en Mesopotamia, se compusieron los primeros textos largos (Gilgamesh, Enuma elish), todavía anónimos y orales. Hace unos veintiocho siglos, en Palestina, el profeta Amós escribió el primer texto de un autor que se dirige al público; y hace unos veintisiete, en Grecia, Hesíodo escribió en el mismo caso. Tanto Amós como Hesíodo dejaron en sus textos (que ya no fueron breves, orales ni anónimos) alguna referencia a sí mismos. Con ellos empezó la presencia temática del autor en su propia obra.

Orígenes del texto
¿Resulta excesivo decir que la simple unión de dos palabras puede crear un texto original? Tan excesivo como suponer que hay una longitud mínima para que un texto lo sea. Hay poemas de unas cuantas sílabas (Montale: "M'illumino d'immenso"), relatos de unas cuantas palabras (Monterroso: "Cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí"). Hasta se pudiera argüir que hay tejidos conceptuales (textos) creados con una sola palabra, como ecología (de Haeckel, 1869), eugenesia (de Galton, 1883), genocidio (de Lemkin, 1944), cibernética (de Wiener, 1948).
 
Unir dos o tres palabras puede ser más creador que muchas obras completas. Cuando Descartes, por primera vez en la historia, habla de una moral provisional (Discurso del método, III), crea un concepto inédito de moral, por el simple hecho de adjetivar de manera impensable. Sustituye los mandamientos (divinos, sociales, tradicionales) por valores elegibles, reglas que una persona se propone seguir. Para llegar a esto, pasaron años de reflexión y crítica; pero la creación de la frase "morale par provision" seguramente fue instantánea. Así vinieron las palabras, en una combinación inesperada; y vio que estaban bien, al salir de sus manos o pasarle por la cabeza.
 
Hay una vis exploratoria de las palabras mismas. Se buscan, se encuentran, pueden ser felices. ¿Es una vis molecular, que empieza con las sílabas que forman palabras; y antes aún, con los fonemas que forman sílabas? En este nivel mínimo, donde ya no hay texto, ni creación personal, sigue habiendo creación (lingüística). No todas las posibles combinaciones de fonemas forman sílabas, ni todas las posibles combinaciones de sílabas forman palabras. ¿Por qué unas sí y otras no? Quizá los lingüistas, como los químicos, lleguen a descubrir el secreto de los ligamentos entre fonemas: cuáles tienden a formar combinaciones estables y cuáles no, en qué orden; así como el secreto de las sílabas que forman palabras, con las complicaciones que impone la derivación etimológica y gramatical (sobre lo puramente prosódico) y las simplificaciones que impone la economía verbal. No hace falta decir que el nivel siguiente (el secreto de las combinaciones de palabras en sintagmas estables) se complica todavía más, porque se trata de la producción de frases con significado.
 
Nadie sabe cómo ni cuándo se crearon los primeros textos. Unir palabras al hablar es normal y creador, aunque no sean más que frases útiles para el caso, completamente efímeras. Pero, de vez en cuando, se produce una combinación tan notable que llama la atención de los hablantes. Hace que se distraigan del asunto que están tratando, para fijarse en las palabras mismas. Y es posible que la expresión feliz se grabe en la memoria como un sintagma memorable que empieza a circular de boca en boca. La dicha de lo bien dicho puede crearse sola, y el lector que se fija en esa felicidad y, para repetir la experiencia, fija la secuencia nacida espontáneamente, crea el texto.

Hay una extensa literatura microtextual, poco estudiada como literatura, porque sigue siendo en gran parte oral, anónima y breve. ¿Qué hacer con los refranes? ¿Son creación léxica o literaria? ¿Son parte del folclor o la literatura? ¿Son historiables, analizables literariamente? La historia se concentra en las obras escritas por autores reconocidos, no en los microtextos anónimos y orales. Además, la escala es un criterio poco usual en los estudios literarios, aunque de hecho es determinante en la fisonomía de las obras, como es obvio en los casos extremos: el epigrama frente al poema largo, la short short story frente a la novela río. Por esta fisonomía, los microtextos tienen un aire de familia. ¿Son un género? ¿Son variantes de los géneros conocidos? El poema y el cuento mínimos hacen pensar en esto. Pero ¿cada aforismo hipocrático es un tratado médico en pequeña escala? Las anécdotas, ¿son historia? Las adivinanzas y los chistes, ¿a qué corresponderían? Curiosamente, en el caso de los microtextos, hay una extensa nomenclatura para los subgéneros, pero el género mismo no tiene nombre. No se ha reconocido que la brevedad (perfecta para la memoria) les imprime un carácter genérico: reduce las opciones de construcción, limita la información manejable, tiende a lo redondo, a la vivacidad, requiere unidad de sentido (sostenerse aparte), exige rasgos (prosódicos, semánticos, imaginativos) memorables y culmina en la gracia para decir las cosas, a pesar de tanta economía. De ahí resulta el aire de familia.
 
Algún día se estudiará lo que tienen en común el adagio, la adivinanza, la anécdota, el anuncio, la copla, el chiste, la cita, la calavera, la cuchufleta, el cuento mínimo, la dedicatoria, el dicho, la divisa, el ejemplo, el epígrafe, el epigrama, el epitafio, el estribillo, la frase célebre, la greguería (inventada por Ramón Gómez de la Serna), las idées reçues (señaladas y, así, reinventadas por Gustave Flaubert), el improperio, la jaculatoria, el jingle, el juego de palabras, el lema, el lugar común, la maldición, la moraleja, la ocurrencia, la parábola, el piropo, la plegaria, el poema brevísimo, el proverbio, la receta, el refrán, el slogan, el tópico. Lista que puede continuar. Limitándose a los microtextos del saber, hay también aforismos, agudezas, apotegmas, axiomas, conceptos, consejos, declaraciones, definiciones, enunciados, filosofemas, fórmulas, máximas, nociones, pensamientos, postulados, preceptos, principios, proposiciones, reglas, sentencias, sutilezas.

Dicho sea de paso: el estudio de esta literatura puede tener aplicaciones prácticas para el aprendizaje literario. La brevedad tiene dificultades útiles para aprender a escribir, y facilidades también útiles: la obra es abarcable de golpe, observable desde todos los puntos de vista, fácil de escribir mil veces, a diferencia de una novela. Los talleres de poesía, cuento, ensayo, novela, teatro, se facilitarían con un taller previo, dedicado al arte de escribir frases memorables.

28/9/12

Leer… ¿para qué?


Como se mencionaba en la entrada anterior; Leer… ¿Para qué?, la competencia lectora desde PISA forma parte de los materiales más nuevos publicados por el INEE. La elaboración de este tipo de textos busca incidir en un público particular, es decir, el integrado por docentes de educación secundaria y media superior, de ahí que la autoría del material sea de Salvador Saulés Estrada, uno de los egresados de la MADEMS en el área de español.

El texto se divide en cuatro partes: la presentación; de la habilidad individual a la práctica sociocultural y, la última, entonces, ¿para qué leemos?, en la dos primeras partes se explica con bastante sencillez cuáles son los propósitos del cuaderno. Además, el autor toca de manera sintética cómo concibe PISA la competencia lectora, los usos que damos a la lectura (leer para hacer, leer para informarse y leer para entretenerse) y algunos aspectos sobre la organización y la tipología textual.


Con el fin de entender la organización que PISA le da a la competencia lectora, Saulés Estrada retoma las aproximaciones a la lectura que Daniel Cassany hizo en Prácticas letradas contemporáneas, así, el autor hace un recorrido por la perspectiva lingüística, la perspectiva psicolingüística y la perspectiva sociocultural de la lectura. Destaca la última perspectiva porque se ocupa del contexto situacional del texto y otros elementos como el lector potencial, la intención y el interés del autor .

Vale la pena revisar el material y darse una idea de la prospectiva conceptual que ahora Saulés Estrada le da a su trabajo de intervención educativa.